DISCURSO DEL INTENDENTE JUAN JOSÉ PLACENZOTTI PRONUNCIADO EN EL ACTO OFICIAL DEL DÍA DE LA BANDERA NACIONAL ARGENTINA:

“Buenos días, ante todo dar las gracias a Dios por esta mañana, por este momento tan especial. Hoy nos reunimos, como cada año, en este lugar emblemático que tanto nos representa para honrar a UN GRAN HACEDOR de la historia argentina, UN GRANDE de nuestra Patria, para hablar de Manuel Belgrano; para rescatar y enaltecer su legado, legado que solo un verdadero patriota pudo haberle dejado a su Nación recién nacida, nada más y nada menos que su BANDERA.

Cada vez que tengo oportunidad de referirme a Belgrano, con todo respeto, admiración, y esto a título absolutamente personal, manifiesto que se trata de mi prócer favorito. Hoy lo ratifico, porque fue un gran precursor en todo sentido, en su idea de desarrollo económico, en educación, en el impulso de la ciencia y las artes. Fue un hombre brillante por donde se lo estudie, fue uno de los más cultos de su época, fue militar si, fue justo con sus tropas también, pero nunca dejó de ser quien era, humanitario y sensible, atento a las necesidades de los demás, generoso, firme como una roca, sumamente exigente en cada misión, pero siempre humilde y modesto. Inteligencia, constancia y empatía.

Y aquí es donde quiero rescatar algo fundamental: BELGRANO ANTEPUSO EN TODO MOMENTO LOS INTERESES DE LA PATRIA a los de los partidos, a los de los sectores e individuos, no sabía de egos ni venganzas, de divisiones, ni de odios ni rencores. BELGRANO HACÍA y eso en todo tiempo molesta, porque es el modo más rotundo de exponer a los que no hacen, porque el provocar crecimiento y obrar con suma visión de futuro como él supo hacerlo, revela ineludiblemente a los que permanecen estancados en la confrontación estéril, deja al descubierto hábitos y costumbres que solo traen atraso y decadencia. Belgrano era político, y con todas las letras, con todos los honores, de allí también mi devoción.

Tuvo que ver con la creación de Escuelas, Fundaciones, Academias, Periódicos, Centros de Salud, Comercios, Industrias, la lista de sus ACCIONES es interminable. Por eso me atrevo a afirmar que su vida fue y debe seguir siendo el mejor ejemplo que podamos tener. Y ojo, fue un hombre común, como cualquiera de nosotros, de hecho murió joven, en la pobreza extrema y en el olvido de sus pares, como todo humano padeció enfermedades y también conoció la injusticia, la ingratitud, la traición, la falta de memoria.

Entre todo lo que Belgrano hizo está nuestro mayor símbolo patrio, ese hermoso paño celeste y blanco que nos hace hermanos, que nos hace iguales, y en esa bandera plasmó los valores más nobles, es nuestro deber honrarla cada día de nuestra existencia, cada uno de nosotros en lo que hace, honrarla con trabajo, con entrega, con sacrificio, con verdad, con solidaridad, como él decía: honrarla es izarla todos los días en nuestro pecho.

VIVA LA PATRIA!!!

Muchas gracias.”